jueves, 22 de septiembre de 2011

Yo, Robot

"Chicago, año 2035. Vivimos en completa armonía con robots inteligentes. Cocinan para nosotros, conducen nuestros aviones, cuidan de nuestros hijos y confiamos plenamente en ellos debido a que se rigen por las Tres Leyes de la Robótica que nos protegen de cualquier daño. Inesperada-mente un robot se ve implicado en el crimen de un brillante científico y el detective Del Spooner (Will Smith) queda a cargo de la investigación, ayudado por la psicóloga de robots, la Dra. Susan Calvin (Bridget Moynahan) y un robot programado para tener senti-mientos, Sonny. Este trío se verá inmerso en una impactante carre-ra contra el tiempo, llena de desagradables imprevistos. Su único objetivo será evitar que se lleve a cabo un complot donde los robots dominarán la raza humana."


Esta película estrenada en el año 2004 ya nos ponía de manifiesto los peligros que la tecnología entrañaba, todo ello bajo la creencia de que en un futuro cercano inventaremos "seres" artificiales que trabajarán por nosotros y nos ayudarán en nuestros quehaceres domésticos.


Pero no vayamos tan lejos (aún). Pensemos en nuestro día a día. Actualmente tenemos miles de "cosas" que nos ayudan en los quehaceres diarios y que aunque no nos damos cuenta, si esas "cosas" se utilizan mal o muy mal, o simplemente fallan, las consecuencias pueden ser desastrosas. 


Empecemos por algo sencillo como por ejemplo un cuchillo: un cuchillo sirve para cortar cosas. Mal utilizado puede llegar a descuartizar herir a personas, incluso si el cuchillo falla puede que se ponga en nuestra contra y nos cortemos. Un cuchillo es un cuchillo. Normalmente no sobrepasa los 20 centímetros y sabemos que por culpa de un cuchillo no puede estar en juego la humanidad, así que hemos de pensar en algo mayor...


Hasta el 11 de septiembre de 2001 los humanos corrían contentos y felices, iban de aquí para allá con sus cochecitos, sus barquitos y sus avioncitos. De pronto dos de esos avioncitos chocan contra dos rascacielos y otro contra un edificio de vital importancia para < ¡woooow! ¡LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA! ¡Qué grandes somos!¡Cómo dominamos el mundo!¡Qué estupendo es todo! Y sin embarco, vienen cuatro tíos con cuchillitos, secuestran los aviones y los usan como misiles.


El error humano se llama confianza. Todo va bien, creemos que va a seguir yendo bien y al final algo falla.


¿Qué ocurrió el 11 de Septiembre de 2001? La humanidad aprendió que quizá algo podía salir mal. ¿De qué sirvió? de preocuparse un poco por quién se sube a un avión y cómo se sube, y de ir a un país a ver si mataban al "más malo de todos", y así volver a pensar que todo es bonito y maravilloso, que ya no nos tirarán las torres a tierra ni nos estrellarán los avioncitos.


La historia de este tipo de acontecimientos ya es bien conocida por todos: luego vinieron los trenes de Madrid, más tarde los autobuses en Londres, el loco de Noruega donde nunca pasaba nada... Y así nos va. Los humanos seguimos viviendo ajenos a todo, vivimos y "ja vorem que passa" (ya veremos que pasa). Contaminamos el suelo, contaminamos el agua, contaminamos todo lo que se pueda contaminar, deforestamos los bosques, tiramos bombas por aquí y por allá, usamos tecnología que no sabemos realmente los efectos que tiene en nosotros ni sabemos realmente si controlamos, o imcluso controlandola si se descontrola ya no hay marcha atrás, llenamos de basura el espacio, y como diría una buena amiga mía "Cada uno tiene lo que se merece".


  • La humanidad descubrió la electricidad: energía que nos hace más fáciles las tareas diarias. 
  • La humanidad se multiplicó y necesitaba más electricidad. 
  • La humanidad descubrió la energía nuclear como forma de crear electricidad. 
  • La humanidad creyó controlar la energía nuclear. 
  • Chernobyl le demostró que no la controlaba. 
  • La humanidad se asustó, pero siguió usando la peligrosa energía nuclear.
  • Terremoto y Tsunami en Japón.
  • Fukushima vuelve a demostrar que estamos jugando con fuego y volvemos a quemarnos.
  • La humanidad sigue jugando con fuego.
Si algo deberíamos haber aprendido es que cuando la tecnología se nos va de las manos, las consecuencias pueden ser previsiblemente imprevisibles.

El próximo EVENTO tendrá lugar mañana, viernes 23 de Septiembre de 2011, cuando un satélite descontrolado caerá no se sabe donde ni a que hora. Los científicos que son muy listos todos ellos, como no tienen ni puta idea nos vienen con estadisticas: lo más probable es que caiga en el mar, porque la 3ª parte de la Tierra esta cubierta de agua, hay muy pocas probabilidades de que caiga sobre tierra habitada y muchas menos de que caiga sobre alguien y añaden que "en toda la carrera espacial que llevamos, muchos más satélites y demás han entrado en la tierra y nunca han herido a nadie". Pues nada señores científicos de la NASA, sentémonos plácidamente a ver como caen cosas del cielo. Y es que la lotería a algunos les toca -creo- y a quien le toque ésta lotería seguro que se queda la más de contento. Esperemos que el país al que le toque no se enfade porque le tiran cosas desde el cielo. A ver si al final la NASA va a ser peor que los talibanes y con la escusa se monta la tercera y seguramente última guerra mundial.

¿Y el futuro? Quizá llegue el 2035, vivamos con robots y estos se pongan de acuerdo para acabar con nosotros o quizá las estadísticas del acelerador de partículas se nos van de las manos y se crea un agujero negro en la tierra y acabamos todos dentro...

¿Qué podemos hacer nosotros? Sentarnos a ver las noticias y ver qué es lo próximo que falla.

¡Suerte mañana!

domingo, 4 de septiembre de 2011

Preparados...

Libros de inglés acumulados en la mesita de mi habitación, el juego de Play English siempre preparado en la PSP, papeles entregados en la agencia, nervios -cargando-. Ya está todo preparado para que empiece la aventura: chico que chapurrea inglés, en un país inglés, rodeado de gente inglesa que habla inglés, hacen cosas de ingleses, usan dinero inglés y conducen a la inglesa.

Sólo falta saber a que parte de Inglaterra tendré que ir, y a partir de ahí ver el dineral que me va ha costar el vuelo por no cogerlo con antelación, saber llegar al pueblo, ver donde trabajare, donde viviré, quienes serán mis compañeros de trabajo o de habitación. ¿cuanto durará la aventura? Espero que los seis meses, por mi bien. ¡6 MESES! Nunca he hecho una maleta tan..."aprovisionadora". ¿Que meto yo ahí? No nos alarmemos, eso ya vendrá en la entrada que se titule LISTOS, de momento sólo estoy preparado. -¿Sí?¿Y tu te lo crees?- Vale, tengo aún algo de tiempo para prepararme de verdad o al menos intentarlo.

He decidido escuchar todo lo que la gente me diga y pensar que son leyendas urbanas, que yo estaré bien, que no me volveré al mes, ni a la semana, ni siquiera al día siguiente... ¡¡POR FAVOR!! Si me hacen trabajar mucho pues trabajaré, que estaré en Inglaterra y eso no se dice todos los días (aún).

180 días!! 2 estaciones del año y posiblemente las peores, pero mirando el lado positivo, seguramente pasaré unas navidades a la inglesa, sin familia... pero seguramente con nieve! -Óscar, recuerda que la nieve es bonita verla 2 minutos...- ¡Mierda! ¡¡Y con nieve!! Tengo que comprarme botas para la lluvia, que no se me olvide, y llevarme todas las bufandas habidas y por haber, guantes...

Cuando el avión despegue estaré a 6 meses de casa. Seis meses no son tantos meses, pero en seis meses pueden pasar muchas cosas...

To be continued