sábado, 28 de marzo de 2009

La Felicidad



"Cuenta la leyenda que hace millones de años, cuando los dioses acabaron el Universo, se reunieron para contemplar su obra, y extasiados por tanta belleza y perfección, no pudieron evitar querer presumir de lo que habían hecho. Para ello decidieron crear al hombre, para que éste les envidiara y admirara su poder.


Los dioses emprendieron la tarea y le dotaron de las mejores cualidades: fuerza, valor, felicidad, inteligencia, sabiduría... Lo habían creado tan a su imagen y semejanza que temieron que algún dia pudiera llegar a sustituirles, por lo que decidieron esconderle alguna de las virtudes con las que había sido creado.


¿Donde podrían guardar la felicidad para que el ser humano no la encontrara? Reflexionaron sobre ello durante mucho tiempo. Un Dios dijo:


- Escondámosla en el pico más alto de la más alta montaña.


- ¡No! - dijo otro Dios- le hemos dotado de fuerza y valor. Escalará la montaña y la encontrará.


- Entonces escondámosla en lo más profundo del más profundo océano - Comentó otro.


-¡Tampoco dará resultado! le hemos dotado de una gran inteligencia. Pronto podrían inventar una máquina con la que sumergirse en el fondo de los mares y la encontrarían.


- Pues ya que eso no funciona - gritó otro Dios- cabría la posibilidad de esconderla en otra galaxia.


- Pero llegará el día en el que el hombre explore el Universo, descubriría los agujeros negros y llegaría a otras galaxias.


¿Qué hacer pués?


Se encontraban reflexionando sobre ello cuando un Dios. el más gordito y bajito, que había permanecido todo el tiempo en silencio, dijo:


- La esconderemos dentro de ellos mismos. Estarán tan ocupados buscandola fuera que nunca la encontrarán.


Y desde entonces así fué, la felicidad siempre ha estado en cada uno de nosotros, esperando el momento para ser encontrada."


Cada uno descubre su felicidad. Hay cosas que te hacen feliz, no porque en ellas se encuentre la felicidad, sino porque hacen que escuchemos la felicidad que llevamos dentro. La foto de arriba, unos simples circulos sobre un fondo blanco... Pocos podrían creer que esa imagen pudiera tener una pizca de felicidad. Para mi esa foto es muy importante. Forma parte de un lugar especial, un lugar que durante semanas creí que no volvería a ver, que quedaría en el recurdo, él y todo lo que él significa... y ahora se que no. Las personas nos equivocamos, cometemos errores. A veces algo (una idea, una palabra, el orgullo) ciega los sentidos y no deja que escuches esa vocecita que está dentro de nosotros, que susurra... esa vocecita es la felicidad prisionera, que lucha por salir, pero nosotros preferimos mirar hacia otro lado y no escucharla. Me alegro de haberla escuchado. Y ahora, apaga la luz, cierra los ojos y escucha... ¿que oyes? Muchos lo llamán corazón... ahora tu y yo sabemos lo que es en realidad.

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